El cierre de operación marca el fin del proceso administrativo de un servicio, una vez que todas las tareas han sido validadas y la información está completa.
Una vez cerrado, cada servicio ha sido facturado y ya no se puede editar.
Si es necesario realizar ajustes, puedes reabrir el servicio, lo cual permitirá modificar datos o completar información faltante antes de volver a cerrarlo.